Auguran además ciertas dificultades con personas cercanas, provocadas por actitudes pérfidas que pueden hacernos sentir muy solos y vulnerables.
Si las larvas se encuentran sobre nosotros, cubriendo nuestro cuerpo de forma obsesiva, es posible que en esos momentos nos encontremos luchando contra ataques a nuestra persona, probablemente basados en mentiras y difamaciones sobre nuestras opiniones y caracteres. No debemos sentirnos despreciados en el caso de que esas difamaciones hayan hecho su efecto, sino tratar de desmentirlas y limpiar nuestra imagen, algo que , aunque a simple vista pueda parecer difícil, seguro que aquellos que confían en nosotros nos ayudarán a conseguir.
Si finalmente la larva o crisálida está sufriendo su transformación para pasar a su siguiente nivel vital, es probable que nos esté llamando la atención sobre los futuros cambios que se producirán en nuestras vidas, y que nos sorprenderán tanto a nosotros como a las personas de nuestro entorno.








